Murieron en la Batalla del Ebro

El periódico uruguayo España Democrática abría el 21 de noviembre de 1938 en portada con el titular “Fueron a España a pelear por la causa de la democracia” / “Facal y Torres han caído heroicamente en el Frente del Ebro”. Ese titular se estaba refiriendo a dos jóvenes uruguayos, Felipe Torres Pereira y José Ramón Facal, militantes del Partido Comunista del Uruguay que marcharon a España a luchar contra la barbarie fascista, y dieron la vida en ello. Torres moriría el 3 de septiembre de 1938, en el intento de reconquista de un pequeño cerro, la cota 467, en las cercanías del disputado vértice Gaeta, una colina junto al pueblo de Vilalba des Arcs (Terra Alta, Tarragona). Facal murió en el mismo sector, pero no sabemos al fecha exacta.

La Batalla del Ebro:

La Batalla del Ebro es en la que más combatientes participaron, la más larga y una de las más sangrientas de toda la Guerra Civil española. Se enfrentaron 200.000 soldados, hubo unas 100.000 bajas (la mitad de cada bando) y 15.000 muertos quedaron diseminados por estos campos de Tarragona. Ha sido la batalla más importante que se ha librado en España. Tuvo lugar en el cauce bajo del valle del Ebro, entre la zona occidental de la provincia de Tarragona (Terra Alta y Amposta) y la zona oriental de la provincia de Zaragoza (Mequinenza) y se desarrolló durante los meses de julio a noviembre de 1938.

Batalla_Ebro

Tras haber llegado los franquistas a la costa mediterránea y haber quedado Cataluña aislada, el general Vicente Rojo, jefe del Estado Mayor Central republicano, diseñó un plan para obligar a los sublevados a distraer fuerzas del ataque a Valencia y así aliviar la situación del ejército de Levante. Había que dar un golpe de fuerza para que las potencias occidentales vieran que la República no lo tenía todo perdido. Se optó por cruzar el importante río Ebro, la noche del 25 de julio de 1938, en un arco de unos 60 Km. de longitud. La acción principal fue la central, con destino a Vilalba des Arcs / Gandesa / Sierra de Pandols, mientras que también hubo otras dos operaciones de distracción, una al norte que cruzó el Ebro cerca de Mequinenza y otra al sur en Amposta.

mapa_e10

El río Ebro era una barrera natural que se sorteó con pasarelas flotantes, puentes fijos de madera y hierro, y barcas, que prácticamente había que rehacer cada día ya que la aviación enemiga los bombardeaba incesantemente. El efecto sorpresa, no obstante, se consiguió y hasta mediados de agosto se consiguió avanzar y tomar bastantes prisioneros.

300px-Forces_of_the_Spanish_Government_Crossing_the_Ebro_-_Google_Art_Project (1)

Pasarela flotante sobre el río Ebro

04.-El-cruce-del-río-211x300

Puentes metálicos para paso de camiones y tanques (reconstrucción de Desperta Ferro)

images

Paso con barcas

69_ebro012

Paso a pie

Fue sin duda una operación muy arriesgada pero que agarró desprevenidos a los franquistas, por lo que se pudieron asegurar cabezas de puente permanentes en la otra orilla del río. Pese a este factor sorpresa, y tras una serie de fallos logísticos republicanos como la tardanza en la intervención de su aviación o de la artillería, a principios de agosto se estancó el avance republicano, con la zona de máximo avance situada entre Gandesa y Vilalba des Arcs, en la comarca de la Terra Alta (provincia de Tarragona). En ese sector se encuentra el vértice Gaeta, que representa el punto de máximo avance de los republicanos. Los republicanos tenían órdenes de no ceder ni un palmo de terreno, y se fusiló a muchos oficiales y soldados que se retiraron sin haber recibido órdenes de sus superiores. La grave situación para los franquistas obligó a Franco a acudir directamente a dirigir las operaciones, reuniendo el grueso de su aviación y de la artillería en este frente.

14a2-francobatallaebro (1)

Franco dirigiendo personalmente los ataques de los sublevados en la Batalla del Ebro

A comienzos de agosto la contraofensiva franquista consiguió avanzar por los flancos sur, y sobre todo norte, pero el sector central en torno a Vilalba des Arcs se mantuvo por el bando republicano, ya que estaba mejor fortificado y las elevaciones de la Terra Alta le daban cierta ventaja. El 19 de agosto el general franquista Yagüe volvió a atacar en la vertiente norte de la colina Gaeta. El 22 de agosto consiguieron tomar el vértice Gaeta muriendo todos los soldados de los grupos de la 23 y 24 brigadas que no retrocedieron y se quedaron aguantando el envite franquista. Las grandes bajas en el bando franquista hicieron que tuvieran que paralizar su ofensiva, para retomarse el día 3 de septiembre. La Batalla del Ebro se había convertido en una guerra de desgaste en donde ningún bando cedía ni un palmo de terreno y en cuanto se perdía una posición se intentaba recuperar por todos los medios, aunque ellos supusiera un alto número de bajas. Pero en una guerra de desgaste juega con ventaja el bando que tenga mejor armamento y aviación. Este era el caso del bando franquista. Todos los días sobrevolaban el escenario de la batalla 300 aviones franquistas, que en los últimos días llegaron a 500 y 700 apartos. Por su parte la aviación republicana empezó con 100 aviones y se fue disminuyendo progresivamente. El bando republicano dependía de escasas y antiguas armas, así como de armamento checoslovaco que llegaba cuando los franceses no decidían cerrar la frontera.

A comienzos de septiembre hubo grandes bajas y se avanzaron muy pocos kilómetros, pero los franquistas tomaron algunas posiciones de la zona central del frente del Ebro, como el pueblo de Corbera de Ebre. Las posiciones se volvieron a estabilizar a mediados de septiembre. Con mucho esfuerzo los franquistas consiguieron avanzar y tomar diferentes cotas del sector Gaeta en estas fechas. Tras un periodo de estancamiento el 30 de octubre las fuerzas sublevadas también tomaron las elevaciones estratégicas de la sierra de Cavalls, lo que significó el comienzo del fin de la batalla del Ebro. El avance de Franco fue imparable, hasta el que el 15 de noviembre los últimos republicanos volvieron a cruzar el río Ebro a la inversa de cómo lo habían hecho 4 meses antes. La última oportunidad para ganar la guerra se había desvanecido. El presidente del gobierno, Juan Negrín, contaba con poder mantener la ofensiva del Ebro hasta que se desatara la Guerra Mundial, cosa que no ocurrió ya que Francia e Inglaterra pactaron con la Alemania de Hitler. Los acuerdos de Munich del 30 se septiembre dejaban vía libre a Hitler sobre los Sudetes checoslovacos, y condenaba a la República española al aislamiento internacional.

La XII Brigada Internacional “Brigada Garibaldi”

El ejército del Ebro era una recomposición de otros efectivos, como por ejemplo el Quinto Regimiento, y casi todos sus mandos eran comunistas (como Líster, Modesto o Tagüeña), aunque no la mayoría de los soldados. Además, fue la última batalla en la que participaron las Brigadas Internacionales, ya que a finales de septiembre el jefe del gobierno de la República ordenó la retirada unilateral de los internacionales (Mateo, 1986; Tagüeña, 1978).

Los mandos del ejército del Ebro (Integrado dentro del Grupo de Ejércitos de la Región Oriental) eran: Teniente Coronel Juan Guilloto León «Modesto» (Comandante), Mayor de ingenieros José Sánchez Rodríguez (Jefe de Estado Mayor) y Comisario General Luis Delage García (Comisario). Bajo el mando de Modesto se encontraba el XV Cuerpo de Ejército, dirigido por el Teniente Coronel Manuel Tagüeña; el V Cuerpo de Ejército, bajo el mando del Teniente Coronel Enrique Líster; y el XII Cuerpo de Ejército, bajo mando del Teniente Coronel Etelvino Vega, Además de estas fuerzas principales, actuaron dentro o como apoyo del Ejército del Ebro el XVIII Cuerpo de Ejército así como el 3er Regimiento de Caballería, una agrupación de artillería antiaérea, una sección de tanques y numerosos pontones y medios de paso.

En concreto nos interesa el V Cuerpo de Ejército, bajo el mando del Teniente Coronel Enrique Líster, con la base en Salou y formado por: la 11.ª División a las órdenes del mayor Joaquín Rodríguez (con la 1.ª., 9.ª y 100.ª brigadas); la 46.ª División al mando del mayor Valentín González «El Campesino» (con la 10.ª, 37.ª y 101.ª brigadas); y la 45.ª División Internacional dirigida por el teniente coronel Hans Kahle (con las brigadas XII «Garibaldi», la XIV «Marsellesa» y la 129.ª). Es en esta Brigada XII “Garibaldi” en donde lucharon los brigadistas internacionales uruguayos Felipe Torres Pereira y José Ramón Facal Ruiz. Ambos habían llegado a España el 23 de abril de 1938 y ambos fueron destinados por el Partido Comunista de España (PCE), al cual se adhirieron en Besalú, a la Brigada XII “Garibaldi”. Torres en el 2º Batallón de la 2ª Compañía. En mayo o junio de 1938 pasó a formar parte del 3º Batallón de la 3ª Compañía de la misma brigada. El 21 de agosto, se le otorgó el mando del 4º Batallón de la 3ª Compañía, ya que había sido capacitado como Sargento en la escuela de formación de la Brigada Garibaldi.

Orden del día 21 de agosto de 1938 de la Brigada XII Garibaldi

Orden del día 21 de agosto de 1938 de la Brigada XII Garibaldi (en la columna de la izquierda se hace referencia al ascenso como sargento de Felipe Torres Pereira) (Archivo Comintern)

Sin embargo Facal, pese a su formación militar previa, parece que no pasó de soldado en el 3º Batallón de la 3ª Compañía, aunque sí desempeñó tareas de delgado político de la sección.

La brigada en la que ambos lucharon en la batalla del Ebro era una de las más afamadas y con mayor trayectoria bélica durante la guerra. De hecho la XII Brigada Internacional fue la segunda brigada internacional en ser creada, el día 1 de noviembre de 1936, y estaba formada por la agrupación de los batallones internacionales Garibaldi (italianos), Thälmann (austriacos y alemanes) y André Marty (franceses), pero la preponderancia de los italianos hizo que también se conociera a esta brigada internacional como brigada Garibaldi. En los primeros momentos estuvo al mando del comandante húngaro de origen judío Mate Zalka (conocido como general Luckacs) y como comisario político Luigi Longo. Tras morir el general Luckacs por ser alcanzado su coche por un obús tomó el mando de la brigada el rumano y también judío Manfred Zalmánovich Stern (conocido como general Kleber).  Fue una de las primeras brigadas internacionales en intervenir en la Guerra Civil, en concreto en la defensa de Madrid el 12 de noviembre de 1936, en el fallido asalto al Cerro de los Ángeles, y a partir del día 19 en el frente de Ciudad Universitaria, sustituyendo a la XI Brigada Internacional, la primera en la que se estrenaron los internacionales, ya completamente exhausta tras haber detenido en primera línea el avance fascista en las puertas de la capital del Estado. Posteriormente intervino en numerosas ocasiones durante la contienda, como en diciembre de ese mismo año en la segunda batalla de la carretera de La Coruña, muy cerca de la anterior. En febrero de 1937 todas las brigadas internacionales fueron concentradas en el río Jarama, también en las cercanías de la capital, para detener la ofensiva franquista por este costado, lo que dio lugar a la sangrienta batalla del Jarama. Poco después fue enviada a Guadalajara, y englobada en la 14 División del anarquista Cipriano Mera. Fue un momento de gloria para las italianos de la Garibaldi ya que consiguieron repeler y hacer huir a los fascistas italianos del Corpo Truppe Volontarie (CTV) enviados por Musssolini. En julio de 1937 participó en la batalla de Brunete, y entre agosto y septiembre de 1937 tampoco tuvo mucha suerte en la ofensiva de Zaragoza. En febrero de 1938 participó en un ataque nocturno en Zalamea (Extremadura). El 10 de marzo pasó al Frente de Aragón para intentar frenar la reciente ofensiva franquista pero, además de no poder hacer nada, tuvo un elevadísimo número de pérdidas. En abril quedó aislada en Cataluña de la zona centro republicana, pero aprovechó este descanso para reorganizarse con mandos y reclutas españoles, con lo que los internacionales se convirtieron en minoría. Fue este el momento en el que se unieron Torres y Facal.

La Brigada XII Garibaldi participó de forma significativa en la Batalla del Ebro a partir del 27 de julio, entrando en combate el 14 de agosto en medio de un feroz contraataque contra los carlistas del General García Valiño. Se trataba de una brigada de reserva de la 45 división que cubría la orilla izquierda del Ebro desde el río Canaletas al mar. Tras los duros ataques y la enorme pérdida de hombres de los días de agosto reemplazó los restos de la 16ª división que estaba ocupando y defendiendo la cota 467, al sureste del vértice Gaeta. Esta brigada, así como la XIV, seguían teniendo muchos voluntarios extranjeros, aunque ya la mayoría de sus efectivos eran españoles. En septiembre intervino en nuevos combates que se saldaron con nuevas bajas. La brigada fue finalmente retirada el día 23 de septiembre para poder repatriar a los extranjeros. Sólo de la 45 división se perdían de golpe 3000 experimentados combatientes. En total se perdieron de un plumazo 6000 hombres y en medio del fragor de la batalla. El 1 de octubre se formó una nueva 12.ª Brigada Mixta, esta última estrictamente compuesta por mandos y efectivos españoles, y que llegaría a combatir en la Campaña de Cataluña sin mucha gloria.

Los combates que llevaron a la muerte a Torres y Facal. Del 14 agosto a al 23 de septiembre:

Como sabemos por las cartas que mandaron a la familia de Torres éste murió el 3 de septiembre en la cota 467, en el sector del vértice Gaeta, cuando contraatacaba las posiciones enemigas al frente de sus hombres y una bala en el pecho le mató al instante. Sin embargo sobre la fecha de la muerte de Facal sólo cabe conjeturar que tuvo que producirse entre el 14 de agosto y el 23 de septiembre, también en el sector del vértice Gaeta, sin descartar que también pudiera haberse producido el mismo día 3 de septiembre. A continuación resumimos los combates en los que participó la Brigada XII Garibaldi en el sector del vértice Gaeta y así contextualizar la muerte de estos dos brigadista internacionales uruguayos.

Como vimos el 14 de agosto la XII Brigada “garibaldi” reemplazó a la exhasuta 16ª División en el sector del vértice Gaeta. El día 18 de agosto los puestos de observación republicanos divisaron como el enemigo traía en camiones hasta tres divisiones en la zona de Vilalba des Arcs, además de numerosa artillería y hasta 100 tanques. Lanzaban pasquines sobre los republicanos asuntándoles de los destrozos que iba a provocar la crecida del río generada por las apertura de las presas aguas arriba. Cosa que sucedió esa noche dejando incomunicada la cabeza de puente republicana con la orilla izquierda del río durante 38 h. Pero su avance por tierra fue limitado. Sólo pudieron tomar la cota 562.

Los ataques del bando franquista del día 22 son los que consiguieron tomar el vértice Gaeta. La resistencia suicida de algunos grupos de la 23ª y 24ª brigadas permitieron que los republicanos retiraran de este monte su artillería. Y poco después se consiguió reconquistar parte de su cima.

El día 23 de agosto los franquistas atacaron duramente las posiciones republicanas de la cota 544, junto al vértice Gaeta, y pese al uso de aviación, artillería y tanques no pudieron avanzar ni un metro. Los franquistas en este tramo central del frente en el sector Gaeta, tras 5 días de ataque continuado, habían roto sólo un sector de 7 km del frente y habían conseguido un avance de no más de 2-3 Kms. El general Franco divisaba los combates desde una altura cercana al pueblo de Vilalba des Arcs, y comprendía que el avance iba a ser muy lento.

3toma-trinchera-0

Recreación histórica de la toma de la cota 562 Raïmats

Tras el parón momentáneo de los combates de esos últimos día de agosto, el 3 de septiembre los franquistas reanudaron los combates bajo el mando del general García Valiño. En el sector Gaeta las 300 piezas artilleras del enemigo dispararon continuamente durante 6 horas. 2 horas de corrección de tiro y 4 de disparo continuado. Además, los cañones antiaéreos alemanes de 88 mm de la Legión Cóndor, al no tener mucha preocupación por la aviación republicana, también disparaban sobre las líneas republicanas, con mucha precisión. Cada 5 o 6 m había una pieza artillera, en una concentración de fuego que sólo es comparable a la batalla del Marne. A ello hay que añadirle unos 100 blindados entre tanquetas italianas y tanquetas ligeras Mercedes de los alemanes. Más alguno tanques rusos T-26 que habían sido capturados a los republicanos.

4toma-trinchera

Recreación histórica de la toma de la cota 562 Raïmats

En algunos batallones quedaron completamente enterrados todos sus hombres. Las órdenes de Modesto era claras: “No se puede perder una sola posición. Si la ocupa el enemigo, hay que contraatacar rápidamente librando a su alrededor cuantas batallas sean precisas, pero asegurando siempre que quede en poder de la República. Ni un metro de terreno al enemigo. ¡Que sus fuerzas de choque queden destrozadas para siempre ante nuestras bayonetas!”. Algunas de las cotas cambiaron de mano hasta 2 y 3 veces ese día. Las cotas 442, 444 y 449 son algunos ejemplos de estas encarnizadas luchas, con ataques y contraataques continuos.

ebro

Soldados republicanos combatiendo en la Batalla del Ebro

El 9 de septiembre la XII Brigada tuvo un papel muy activo resistiendo un ataque de la infantería enemiga. Los combates del 10 de septiembre fueron un infierno de fuego y explosiones y el enemigo ocupó las cotas 471 y 441 que bajan a modo de espolón desde el sureste del vértice Gaeta. Las cotas 368 y 362, algo más al sureste y sobre la carretera, ya habían sido tomadas por el enemigo 4 días antes. Las brigadas de la 45 división contraatacaron en furiosos combates, y aunque no consiguieron reconquistar las cotas perdidas frenaron en seco el avance. Por la noche los batallones de ingenieros fortificaban las nuevas posiciones, mientras los infantes dormían agotados por los combates.

mapa-operaciones-45-división-9-sept

Mapa de operaciones de la 45 división del 9 de septiembre de 1938 (nótense las cotas referidas en el texto y la posición de la Brigada XII Garibaldi) (Archivo Comintern)

Mapa de operaciones de la 45 división del 13 de septiembre de 1938

Mapa de operaciones de la 45 división del 13 de septiembre de 1938 (nótense las cotas referidas en el texto y la posición de la Brigada XII Garibaldi) (Archivo Comintern)

Tras estos combates hubo unos días de relativa calma. Durante el día 17 había síntomas de que la siguiente cota a defender iba a ser la 496, defendida por la XII Brigada Internacional. Comenzaron sobre ella intensos bombardeos de aviación y artillería. Esos combates contra la cota 496 duraron hasta el día 20 de septiembre, momento en el que se aplicó sobre ella el ataque artillero más largo y mortífero de toda la Batalla del Ebro. Desde las 6 a las 13 h. el fuego no cesó ni un momento. Cuando terminó el ataque artillero todo el bosque que cubría esta cota había prácticamente desaparecido. La XII Brigada estaba completamente agotada. Los internacionales ya no tenían blindados y muy poca artillería. Del 50 al 60 por 100 de sus efectivos se había perdido.

Mapa de operaciones de la 45 división del 18 de septiembre de 1938

Mapa de operaciones de la 45 división del 18 de septiembre de 1938 (nótense las cotas referidas en el texto y la posición de la Brigada XII Garibaldi) (Archivo Comintern)

El día 21 los sublevados tomaron la cota 371 y dos batallones de la XII Garibaldi fueron dislocados.

Mapa de operaciones de la 45 división del 21 de septiembre de 1938

Mapa de operaciones de la 45 división del 21 de septiembre de 1938 (nótense las cotas referidas en el texto y la posición de la Brigada XII Garibaldi) (Archivo Comintern)

El día 23, antes de ser retirados, tuvieron que resistir aún durísimos ataques enemigos. A los combatientes se les repartieron dos cigarros y botellas de líquido inflamable. Caían los últimos combatientes internacionales. Un sargento mientras arengaba a sus hombres perdía una pierna por una granada de mortero. Un alemán, a pecho descubierto, y con un fusil ametrallador protegía la retirada de los últimos combatientes. Después de disparar cada racha se agachaba para recoger una nueva petaca. Así diez, doce veces, hasta agotar todas sus últimas municiones y ser derribado pro el enemigo (Castells, 1974; Delpierre, 1968; Tagüeña, 1978).

Los cuerpos de Facal y Torres

El parte franquista del día 3 de septiembre dice: “En el sector del Ebro nuestras tropas han conquistado varias importantes posiciones, después de derrotar brillantemente al enemigo, al que se ha castigado durísimamente, causándole enorme cantidad de bajas, de las cuales gran cantidad han sido recogidos por nuestras fuerzas” (Reverte, 2012). Sin embargo por las cartas que enviaron a la familia de Torres sabemos que tras los combates del día 3 de septiembre: “Allí fue enterrado, junto con otros camaradas caídos con él, entre el respeto y la emoción de los que sobrevivirían”. Por diferentes intervenciones arqueológicas en frentes de batalla de la guerra civil realizadas en los últimos años en España sabemos que este tipo de enterramientos, debido a las circunstancias, se realizaban de forma muy rápida reaprovechando cráteres de explosiones, e incluso tramos de trincheras abandonados. Es bastante posible que el cuerpo de Torres se encuentre aún descansando en alguna tumba improvisada de esta característica.

También sabemos que en los años 60, con motivo de la construcción del valle de los caídos por el dictador Franco, se recogieron huesos de muchos campos de combate de España, y en concreto en esta zona de Tarragona, para depositarlos en las criptas de ese monumento fascista, y así poder justificar la celebración de los “25 años de paz”. Por otro lado los campesinos de esta zona cada vez que arando se encuentran restos humanos llaman a las autoridades que los recogen y los llevan al monumento-osario y memorial de Les Camposines.

Sin embargo, gracias a nuestras excavaciones arqueológicas de la batalla del Ebro, también sabemos que numerosos combatientes aún permanecen en las trincheras en donde perdieron la vida.Fue precisamente el caso del que bautizamos como Charlie, uno de los últimos muertos de la batalla del Ebro, puesto que perteneció a un batallón que se sacrificó el último día de combates (15 de noviembre de 1938) para que el grueso del ejército republicano pudiera cruzar de nuevo el río en su retirada.

La Fatarellasmall

Charlie tal cual apareció en nuestras excavaciones de la cota 562 Raïmats (llevaba puesto todo el equipo de combate y seguramente murió intentando devolver una granada lanzada por los atacantes, como demostraría su mano derecha amputada y la metralla en las costillas y columna)

No habría que descartar poder encontrar a Facal tanto en una tumba improvisada como la de Torres, como sepultado en la misma trinchera en donde estuviera combatiendo.

Recreación de la muerte de Charlie en la cota 562 Raïmats a partir de los datos recuperados en la excavación arqueológica (dibujo de DidPatri).

Recreación de la muerte de Charlie en la cota 562 Raïmats a partir de los datos recuperados en la excavación arqueológica (dibujo de DidPatri).

———–

Referencias bibliográficas:

Castells, A. (1974). Las Brigadas Internacionales de la guerra de España. Barcelona, Ariel.

Delperrié de Bayac, J. (1968). Las Brigadas Internacionales. Madrid, Jucar.

Mateo Merino, P. (1986). Por vuestra libertad y la nuestra: andanzas y reflexiones de un combatiente republicano, 1936-1939. Madrid, Disenso.

Reverte, J.M. (2012). La batalla del Ebro. RBA libros, Madrid.

Tagüeña Lacorte, M. (1978). Testimonio de dos guerras. Barcelona, Editorial Planeta.

Anuncios