Lafontes (Gáyer), Américo

Américo

Américo Lafontes (Gáyer), nació en Hungría alrededor de 1905. Allí cursó primaria (6 años) y secundaria (2 años). De profesión electricista, militó durante 4 años en el Partido Socialdemócrata de Hungría, donde tuvo responsabilidades como organizador sindical de una fábrica téxtil.

Y de Hungría marchó a Brasil, donde se adhirió en 1931 al Partido Comunista brasileño, lo cual le llevó a estar preso entre el 27 de septiembre y el 27 de noviembre de 1932. Ese mismo año fue deportado a Uruguay, donde se le otorga la carta de ciudadanía legal.

Su actividad política hizo que volviera a caer preso varias ocasiones entre julio de 1934 y agosto de 1937. En 1935, pasó a formar parte de la dirección de las organizaciones de la colectividad húngara en Montevideo, siendo también ese mismo año, director y maestro de la Escuela de Niños de los Obreros Húngaros.

Nada más salir de su última estancia en prisión se embarca a España, llegando un mes después. El 27 de septiembre de 1937, se encuentra en Valencia listo para inscribirse en el Partido Comunista español (PCE). Para acreditar su fiabilidad, dará la referencia de José Lazarraga (delegado del PCU).firma

La última noticia de Américo, lo sitúan el 21 de julio de 1939 en el campo de concentración de Gurs junto al grupo de uruguayos. Ese día, Américo firma, junto a otros portavoces de refugiados latinoamericanos (todo hace pensar que Américo pasa a ser el delegado uruguayo en Gurs, substituyendo al recientemente repatriado Alberto Cabot Lago) el siguiente texto dirigido al pueblo uruguayo:

 

MANIFIESTO DE LOS REFUGIADOS LATINOAMERICANOS QUE SE HALLAN CONCENTRADOS EN GURS, AL PUEBLO DEL URUGUAY

Son vuestros hermanos, junto a los cuales hemos luchado en España por la independencia de todos nuestros pueblos, quienes os llevan este saludo. Ellos han sellado con nosotros, por su sangre y la sangre de los antifascistas de estos países de América, la comunidad de destinos de nuestras Naciones, su comunidad de intereses por la paz y por las libertades populares, y su decisión irrevocable de luchar por ellos. Los que en nuestra patria han luchado contra la tiranía, conocen muy bien el amor a la libertad, el respeto a los derechos del hombre, el cariño y el agasajo del pueblo oriental -portador de las más bellas- tradiciones democráticas en toda Sud América. Y es eso lo que fortalece nuestra confianza en que, pronto, la tierra de ARTIGAS, de BATLLE y ORDÓÑEZ, coherente con ese espíritu de hospitalidad, acoja y agasaje a los refugiados españoles, a los que lucharon por sus libertades y por las nuestras. Las enseñanzas de España -conquistadas a costa de tan grandes sacrificios- laten en el corazón de todos los hombres de buena voluntad. Y después de los acontecimientos que se han sucedido, nuestros pueblos sienten y comprenden que no hay otro camino que el de la UNIÓN DE TODAS LAS FUERZAS CONTRA EL FASCISMO, y en nuestro caso particular, la Alianza de todos los pueblos y gobiernos de América, para la defensa de la Paz, de los derechos de sus ciudadanos y su Independencia Nacional. La unidad corporizada en las filas de los combatientes uruguayos -obreros, campesinos, intelectuales, hombres de todas las clases, de todos los cultos y creencias políticas- y la confraternización de los latinoamericanos que aguardamos en los campo de concentración, nuestro regreso a las filas antifascistas en América, nos permiten expresar la esperanza de que pronto la Unidad Nacional en vuestra Patria, marque el primer gran paso decisivo para la barrera a la amenaza fascista y la organización del frente democrático pan-americano.

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE GURS, 21-VII-39.

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Referencias bibliográficas

Biografía de Militantes. Partido Comunista de España. Agencia Federal de Archivos, Fondo 545. Rusia

España Democrática, 15 de septiembre de 1939. Año III, número 123. p. 6