Tuya Martínez, Luís Tomás

Mercedes (1905) – Teruel (1937)

Luís Tuya nació en 1905 en Mercedes (Uruguay), en el seno de una familia de clase media. Se interesó por el mundo de la aviLuís Tuyaación en edad temprana: con apenas siete años, voló en el Bleriot de Cattaneo, uno de los pioneros de la aviación oriental, durante la visita de este a Mercedes, engañando a sus padres para conseguir el importe del pasaje (Etchpare, cit. por Troche, 2000:31).

Decidido a ser piloto, decidió alistarse en el ejército, presentándose en 1928 al curso de pilotaje para Clases de Tropa (decisión tomada a pesar de la férrea oposición familiar). En 1929 aprobó el curso básico, pero no se matriculó en el avanzado de Aviador Militar. En abril de ese año, abandonó la Escuela de Aviación (Pereyra, 2006).

Ante el estallido de la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, Tuya se alistó en las fuerzas aéreas de este último país, formando parte de un reducido grupo de pilotos extranjeros (seis en total, incluyendo otro uruguayo, Ulpiano Benito Sánchez Leiton), que combatieron por la causa paraguaya. Destinado en la Escuadrilla de Bombardeo y Reconocimiento, equipada con biplanos franceses Potez 25, Tuya participó en numerosas misiones de combate, ganándose el aprecio de sus compañeros y el grado de Teniente Honorario. Fue condecorado con la Cruz del Chaco y mencionado en el Parte del Comando del Ejército de Campaña del 28 de septiembre de 1934.

Potez 25 paraguayo durante la Guerra del Chaco, idéntico al usado por Luís Tuya.

Potez 25 paraguayo durante la Guerra del Chaco, idéntico al usado por Luís Tuya.

Cuando en junio de 1935 concluyó el conflicto, Tuya regresó a Uruguay, donde no encontró el reconocimiento que espera recibir. Además, la interrupción democrática que supuso la dictadura de Terra, con la que no estaba de acuerdo, supuso un motivo de descontento adicional.  Así, cuando estalla la Guerra Civil Española, pasó a Buenos Aires donde, con ayuda de los obreros gráficos anarquistas del Taller de Crítica, reunió los 500 pesos necesarios para viajar hasta Valencia, donde se presentó como voluntario (Troche, 2000).

Las convicciones ideológicas de Luis Tuya no están claras pero el periodista Etchepare, que fue su amigo, lo definió como “un romántico barnizado de marxista” y escribió la siguiente anécdota para demostrarlo: a su llegada a España,  preguntado por el capitán Parrondo de la Fuerza Aérea Republicana, que coordinaba el reclutamiento de pilotos extranjeros, qué cantidad monetaria esperaba percibir, Tuya le respondió: “Solo quiero un avión. ¡Yo no cobro por defender la justicia!” (Etchepare, 1940:102).

Fue aceptado el 1 de diciembre de 1936 y entró en el curso de básico de vuelo en la base de Alcantarilla, con el grado de Teniente. Debido a su experiencia, pasó inmediatamente al Curso de Caza y Combate, en el aeródromo de La Ribera. Acto seguido fue destinado al Grupo 13, dotado con obsoletos Nieuport Ni-52 y basado en el Prat del Llobregat, desde donde combatió sobre el Frente de Aragón. Etchepare mencionó, además, que tomó parte en un bombardeo de las bases italianas de Palma de Mallorca, pero no hay detalles al respecto.

Luis Tuya en lo que parece ser la cabina de un Nieuport-Delage 52, lo que dataría la imagen entre diciembre y febrero de 1936.

Luis Tuya en lo que parece ser la cabina de un Nieuport-Delage 52, lo que dataría la imagen entre diciembre y febrero de 1936.

Su desempeño, en todo caso, fue bueno y, como consecuencia, pasó a integrar la escuadrilla Kosakov (llamada así por su comandante, un piloto soviético) en plena batalla de Guadalajara. Dotada con los modernos cazas soviéticos Polikarvo I-15, conocidos como “Chatos”, la unidad pasaría a llamarse desde abril de 1937 3a Escuadrilla de Caza del Grupo 26.

Los primeros meses de 1937 supusieron un gran esfuerzo para las Fuerzas Aéreas de la República, debido a las batallas del Jarama y Guadalajara, escenario de intensos combates aéreos. Como consecuencia de ello, la unidad fue dividida: en febrero, tres de sus cuatro patrullas fueron destacadas al frente de Madrid, donde se incorporó Tuya, mientras que la cuarta permaneció en los Pirineos, primero en Balaguer y luego en Barbastro, protegiendo las centrales eléctricas y las presas del Pirineo catalán, de cuya energía dependía el esfuerzo de guerra en toda la región.  Según Etchepare, Tuya reclamó el derribo de cuatro trimotores Junkers Ju-52 sobre los cielos madrileños, pero no han sobrevivido registros de la época que lo confirmen.

Pilotos de la Escuadrilla Lacalle en los primeros meses de 1937. Luis Tuya podría ser el segundo por la izquierda de la fila inferior. En el extremo izquierdo, de pie y con boina, Frank Tinker, el piloto norteamericano testigo directo de la muerte de Tuya. También son identificables el propio Lacalle (de pie, segundo por la derecha) y Dahl, otro voluntario norteamericano (fila inferior con el pelo canoso). Esta imagen ha sido publicada por la Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores en su web www.sbhac.net

Pilotos de la Escuadrilla Lacalle en los primeros dos meses de 1937. En el extremo izquierdo, de pie y con boina, Frank Tinker, el piloto norteamericano testigo directo de la muerte de Tuya. También son identificables el propio Lacalle (de pie, segundo por la derecha) y Dahl, otro voluntario norteamericano (fila inferior con el pelo canoso). En el centro, detrás de Dahl, encontramos a Miguel García Granados, el guatemalteco alistado como “Juan Gómez” y derribado en marzo de 1937. Esta imagen ha sido publicada por la Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores en su web http://www.sbhac.net

En abril la escuadrilla volvió a reunirse, basada en el aeródromo de Sarrión (Teruel). El 16 de ese mismo mes, Luis Tuya perdió la vida en una confusa acción. Según Juan Comas (Comas, 1974), posterior comandante de la misma unidad en la que volaba Tuya, este -al que identifica incorrectamente como “boliviano”- despegó junto con otros 14 aparatos para cubrir el frente, encontrándose con una formación de 17 Heinkel He-51 (un aparato inferior al soviético, pero peligroso en manos expertas) dispuestos en dos escalones. En su testimonio, Comas relata como la formación republicana entabló combate con los aparatos enemigos que volaban en el escalón superior, cuando un Chato colisionó con uno de los aparatos rebeldes, muriendo Tuya en el impacto. Esta versión sería la base de la leyenda según la cual Tuya se habría inmolado tras quedarse sin munición en un gesto heroico, embistiendo un aparato enemigo. (Hay que hacer notar que dicho relato de la muerte de Tuya no surgió hasta después de un año de su muerte, en 1938, cuando sus amigos, los periodistas Etchepare e Iturburu, tuvieron conocimiento de lo sucedido) (Troche, 2000: 31). El derribo y muerte de Luis Tuya es confirmado en sus memorias por otro de sus compañeros, el norteamericano Frank Tinker -que con nueve derribos fue uno de los más destacados voluntarios internacionales-, que lo situó el 16 de abril a las 10:30 AM (Tinker, 1938).

Polikarpov I-15 "Chato" en vuelo sobre el frente de Madrid, febrero-marzo de 1937. El aparato pilotado por Tuya en el momento de su muerte era idéntico a este (camuflaje verde oliva con ancha banda roja de identificación en el fuselaje trasero y la tricolor republicana en el timón de la deriva). El Chato era un caza excelente para su época y supuso una amarga sorpresa en las filas rebeldes.

Polikarpov I-15 “Chato” en vuelo sobre el frente de Madrid, febrero-marzo de 1937. El aparato pilotado por Tuya en el momento de su muerte era idéntico a este (camuflaje verde oliva con ancha banda roja de identificación en el fuselaje trasero y la tricolor republicana en el timón de la deriva). El Chato era un caza excelente para su época y supuso una amarga sorpresa en las filas rebeldes.

Sin embargo, todo parece indicar que Tuya fue abatido en combate por Ángel Salas Larrazábal, uno de los ases de la aviación franquista durante el conflicto (y posteriormente combatiente con el componente aéreo de la División Azul, bajo mando alemán). En 1969, Larrazabal contaría a su hermano Jesús María, que

El 16 de abril, en Teruel, la escuadrilla de Salas y Montero persiguen a un bimotor de ala baja y puntiaguda al que no pueden alcanzar por estar más alto. Al volver salas con otros dos He 51 hacia el aérodromo de Zaragoza, ven siete Chatos un poco más altos a los que atacan. Uno pica y es perseguido por Salas hasta cerca del suelo, cayendo al poco tiempo incendiado. Tinker dice que el piloto derribado fue Tuya, recientemente incorporado a la escuadrilla Kosakov procedente de la de Lacalle” (Salas Larrazabal, 1969).

El de Tuya fue el sexto derribo de los 16 que acreditó Salas Larrazábal a lo largo de la guerra.  

Salas Larrazábal, con uniforme de la Luftwaffe en la Unión Soviética, 1941, prestando juramento de fidelidad al Führer. Como piloto del componente aéreo de la División Azul (15. Staffeln / JG 27), donde acreditaría seis derribos. Se retiraría como Teniente General del Ejército del Aire franquista en los años 70.

Salas Larrazábal, con uniforme de la Luftwaffe en la Unión Soviética, 1941, prestando juramento de fidelidad al Führer. Como piloto del componente aéreo de la División Azul (15. Staffeln / JG 27), acreditaría seis derribos. Se retiraría como teniente general del Ejército del Aire franquista en los años 70.

Su cuerpo no fue hallado, pero sus compañeros conservaron un reloj y anillo que Jiménez Marañón, piloto superviviente de la Segunda Escuadrilla, llevó con él al exilio en Francia y posteriormente en Londres, donde se alistó en las Fuerzas Francesas Libres del general De Gaulle. En la capital británica, durante 1941, conoció a Julio Gil Menéndez, piloto uruguayo voluntario en las filas de la Royal Air Force, al que le entregó los objetos con el ruego de que éste los hiciera llegar a la familia de Tuya. Gil Menéndez, una vez terminada la II Guerra Mundial, viajó a Mercedes y entregó reloj y anillo a los familiares de Luis Tuya, confirmándoles con ello su muerte (Troche, 2013).

Por último, la memoria de Luís Tuya ha sido mucho más honrada en Paraguay- donde cuenta con una calle dedicada en Asunción- que en su país natal, donde ni siquiera está presente en el Museo Aeronáutico de Montevideo. Aparece, sin embargo, en el listado conmemorativo del monumento a los voluntarios uruguayos situado en Santiago Vázquez.

——

Referencias bibliográficas

Comas, J. (1974) “Duelo Aéreo sobre Teruel”, en Historia y Vida, 4.

Etchepare, A. (1940) Don Quijote fusilado. Notas de la guerra de España. Ediciones AIAPE. Mercedes, Uruguay.

Pereyra, J. (2006) “El aviador Luis Tuya. El Héroe Olvidado”. Air Space & Power Journal. Disponible on-line [www.airpower.maxwell.af.mil/apjinternational/apj-s/2006/4tri06/pereyra.html]

Salas Larrazábal, J. M. (1969) La guerra de España desde el aire. Ariel. Barcelona.

Tinker, F. M. (1938) Some still alive. Funk & Wagnalls Company. Nueva York.

Troche, P. (2000) “La vida breve de Luís Tuya”, en Revista Latitud. p. 31

Troche, P. (2013) Alma de pájaro. Autoeditado. Montevideo.